La Sociedad Española a Comienzos del s. XX

El Ocio

La aparición de los deportes y su introducción entre las clases acomodadas permitió llenar un tiempo de ocio que había sido privativo de las clases aristocráticas en el pasado. El tenis era en aquella época un deporte de élite que poca gente podía practicar, pero permite a Viñuales mostrar los grupos de tenistas ataviados con ropas deportivas, luciéndose ufanos. Otros deportes importados de Inglaterra, que comenzaron a hacer furor en la España de aquella época, como el balompié o el boxeo, no aparecen en las colecciones de Viñuales porque no llegaron a arraigar con fuerza en la capital oscense.

En verano las clases pudientes de Madrid y Barcelona se trasladaban a la Costa Cantábrica, principalmente a San Sebastián y Santander, donde tanto la aristocracia como la burguesía tomaban sus baños de sol y mar. El efecto emulación llevaba a los burgueses de Zaragoza o Huesca a hacer el mismo viaje, lo que permitió que el fotógrafo oscense realizara magníficas series sobre el veraneo en la capital guipuzcoana y sus alrededores.