Nicolás Viñuales (1882-1927)

Nicolás Viñuales desarrolló una amplia obra fotográfica en los primeros años del siglo XX desde su ciudad natal de Huesca, donde nació en 1882 y falleció el 19 de agosto de 1927. Vive durante toda su vida en la ciudad altoaragonesa, donde posee un comercio de artículos de alimentación, ‘Ultramarinos Viñuales’. 
Las imágenes se han conservado durante años en un gran baúl de madera en su vivienda de la Travesía de Nevería de Huesca, constituyendo un tesoro fotográfico, documental y artístico de inapreciable valor: el Archivo Fotográfico de Nicolás Viñuales.
A su muerte en 1927 toma el relevo en la labor fotográfica su hermano Elías Viñuales, quien continuará incrementando este archivo hasta el año 1940 en que asimismo fallece.

Su afición a la fotografía se convierte en una gran pasión y a través de ella describe la vida en la ciudad y en el campo, refleja las transformaciones que la sociedad de principios del siglo XX va sufriendo, se asombra ante el desarrollo tecnológico ― automóviles, aviones, bicicletas ―,  o retrata a la burguesía y su nueva forma de vida. Las excursiones, los viajes, o simplemente los paseos se llenan de imágenes inolvidables, de instantes robados al paso del tiempo que perduran sobre las pequeñas placas de vidrio y que cien años después nos permiten revivir una época, unos sentimientos y una forma de vida.

Equipos fotográficos monofocales y esteroscópicos, grandes negativos en vidrio de gelatino bromuro, frascos para revelado y virado en color, edición en papel, enmarcado, etc., Viñuales cubrió todas las facetas en su gran afición a la fotografía, desde la composición a la edición.

Art Nouveau y Pictorialismo han sido las dos grandes corrientes artísticas de finales del s. XIX y principios del XX que han marcado el estilo de Nicolás Viñuales. A través de ellas el fotógrafo ha dejado su visión de la naturaleza, los hombres y la sociedad.

La tradición familiar nos ha transmitido que Nicolás Viñuales obtuvo varios premios por su obra fotográfica, con especial mención de un premio supuestamente obtenido en París. Sin embargo únicamente nos ha llegado prueba documental de otro premio, el concedido en 1924 por la Sociedad Fotográfica de Zaragoza.

Aparte de los dos libros recientemente publicados e integramente dedicados al fotógrafo oscense, son muy pocas las fotografías que se han publicado citando la autoría y muy escaso el recconocimeinto a tan extraordinario fotógrafo.

 

Desde las publicaciones contemporáneas al autor (con reproducciones de baja calidad) hasta algunos libros más recientes, se han utilizado sus imágenes sin reconocer en muchas ocasiones la autoría (e incluso atribuyendo las imágenes a otros fotógrafos), lo que muestra que la obra de Nicolás ha permanecido oculta durante décadas, valorada exclusivamente por su entorno familiar y círculos especializados.